sábado, 18 de junio de 2011

La generación del centenario

Alumnos de las Escuelas Experimentales compartieron sus vivencias en la sala del Consejo Superior. En julio recibirán las netbooks del progama Conectar Igualdad.


--(Nota publicada en la edición
18 del suplemento Sidera Visus).--

Las siete Escuelas Experimentales que posee nuestra Universidad representan una de las prioridades de la actual gestión universitaria. La permanente innovación pedagógica y el sostenimiento de la calidad académica es parte de la agenda diaria de cada uno de los estable­cimientos de educación pre-universitaria y del Consejo de Escuelas Experimentales que las nuclea.

Este esfuerzo fue valorado también por el gobierno nacional que el próximo 8 de Julio entregará las net­books del plan Conectar Igualdad a cada uno de los alumnos de nuestras escuelas medias. El orgullo de ser uno de las primeras universidades destinatarias del programa nacional es fruto del esfuerzo conjunto de la vicerrectora Alicia Bardón, la secretaria Académica Susana Maidana y las Secretarías Académicas de las 13 facultades de la UNT que vienen trabajando en la línea Universidad e Inclusión.

Ante este acontecimiento que permitirá mantener a nuestras Escuelas Experimentales en la vanguardia de la calidad educativa, Sidera Visus convocó a trece estudian­tes que hoy cursan sus estudios secundarios y a quienes los festejos de los cien años de nuestra universidad -25 de Mayo de 2014- los encontrará luchando por conse­guir un futuro profesional. Verdaderos representantes de la Generación del Centenario nos cuentan sobre su presente, sus sueños y esperanzas.

“Creo que la Universidad debe promover la forma­ción de personas pensantes y conscientes que, además de ser especialistas en un campo académico sean ciu­dadanos comprometidos con su medio y su sociedad”, considera Pablo Sobrevilla (Gymnasium, 6° Año). Por su parte, Silvia Díaz (Sarmiento, 11° BC) cree que “la Universidad ideal sería aquella que dé posibilidades de estudios a todos, sin que sea necesario tener cierto nivel económico para poder asistir a sus aulas”. A su turno, y ejerciendo su mirada crítica, Natalia Medina (Bellas Ar­tes, 2° Polimodal) afirma que la Facultad ideal sería tener todas las clases en un mismo lugar y en la que los profe­sores no hagan paro”.

Un sentimiento
Una de las características de los alumnos de nuestras es­cuelas medias es, sin duda, la fuerte identificación que tienen con la institución que los educa.

“Para mí, hoy el instituto representa todo en mi vida. Tiene la capacidad para abarcar la realidad evolutiva de los adolescentes tanto en lo social como en lo académi­co. El IT me mantiene ocupado, con la cabeza siempre en algo, tanto en las prácticas como en la convivencia con amigos” refleja Benjamín Torres (Instituto Técnico, 2° TCB). “Para mí representa mi segunda casa, aunque podría ser la primera debido a que estoy más tiempo en ella que en mi hogar”, afirma Javier Nasrallah (Agri­cultura y Sacarotecnia, (6° Agropecuario). En la misma línea, Milagros Chocobar (Sarmiento, 11° TC) expresa: “la escuela para mí tiene un significado muy especial, ya que en ella vivimos momentos muy hermosos, nos con­solida como personas y nos prepara para enfrentarnos con el mundo adulto”.

La misma unanimidad se refleja ante la pregunta si creen el colegio los prepara para la futura vida universitaria. “El colegio nos adapta al ritmo universitario ya que nos ayuda a estudiar muchas materias a la vez y con contenido voluminoso”, manifiesta Edmundo López Zóttola (Instituto Técnico, 2° TCB). Mauricio Corbella (Gymnasium, 6° Año), quien ya tiene decidido continuar estudiando Historia piensa que “el colegio me prepara muy bien para la universidad, en especial para esta ca­rrera por especializarse en la formación humanística”. En tanto que su compañero Gabriel Nicolás (Gymnasium, 5° Año) quien piensa dedicarse a la Ingeniería Química destaca que “el colegio nos brinda una muy buena base en cuanto a métodos de estudio pero no tanto en Ma­temáticas y Química”.

Ampliando la mirada
A pesar de que gran parte de sus vidas transcurre en el clima interno de sus establecimientos educativos, los estudiantes tienen opiniones formadas sobre el nivel educativo general en la provincia y el país.

“Considero que el nivel educativo en general es bajo. A los estudiantes se les dan demasiadas oportunidades para aprobar y considero que en esto se debería ser un poco más estricto y exigente”, aprecia Lucas Madri­gal (Agricultura y Sacarotecnia, 5° Agropecuario). Una visión más optimista representa la opinión de Emilia Guanco (Bellas Artes, 3° A): “No creo que el nivel sea muy bueno, pero por lo menos veo que va en progre­so. Ya suficientemente buena es la educación pública y gratuita en todos los niveles, pero lo importante es la calidad que creo que debería mejorarse”. ­

Fuente: UNT Noticias

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